¿Cuantos familiares de funcionarios públicos existen en la nómina de Nuevo León?

“Se les acabó la fiesta a los bandidos, que ni se hagan ilusiones, se acabaron los moches y las transas, si quieren lana, háganla por la buena” Jaime Rodríguez 4 de octubre de 2015.

Desde los primeros 100 días y luego en su primer de gobierno de Jaime Rodríguez hicimos un señalamiento de que la página de transparencia del gobierno del estado, si bien presentaba cambios de forma, estos no eran de fondo. Hoy, tras 18 meses reiteramos nuestro posicionamiento.

Hay que reconocer que la página de transparencia del gobierno actual eliminó los logos de la administración medinista. No obstante, la información, en particular la que se refiere a la nómina, se publica de forma inaccesible y caótica, como si la finalidad fuera hacer de la consulta de datos una labor imposible.

Resaltamos que la información es pública, sin embargo, esta no es accesible y mucho menos abierta (VER Primer Año) Por ende, no sorprende entonces que existan favorecimientos a los círculos familiares de funcionarios públicos en la nómina del estado y que tardíamente la ciudadanía de Nuevo León se entere de este tipo de conflictos de interés.

Ciertamente, nos referimos a la polémica desatada desde las Redes Sociales (un gran aliado en estos temas de transparencia) y posteriormente corroborada por el periódico El Norte, la cual evidenció a la opinión pública que hay familiares del procurador estatal, Roberto Flores, que trabajan dentro de la dependencia con salarios que oscilan entre 15.000 hasta 45.000 pesos. Un hecho grave ya que se den en el seno la dependencia que debe velar por la aplicación de las leyes en el estado.

Pero vamos más allá de esta polémica particular del procurador Flores y planteamos los siguientes interrogantes:

¿Cuántos familiares de otros funcionarios trabajan en sus dependencias o en otras dependencias del estado?

¿Seguirá siendo la renuncia el único castigo para los funcionarios que abusan de su posición para contratar discrecionalmente a sus familiares?

¿En qué está trabajando todo el personal (que cobran millones de pesos por su trabajo) de la Contraloría y de transparencia gubernamental si no revela este tipo de información que es de su competencia?

¿Si no fuera – una vez más – por las Redes Sociales, cómo haríamos para enterarnos de estos abusos de poder?

En consecuencia, demandamos a la Contraloría realizar su trabajo

Primero que todo, deben cambiar la forma de publicación de la nómina en la página de transparencia. Según la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, esta publicación no es opcional, sino obligatoria de acuerdo a los principios de accesibilidad y proactividad en la transparencia de la información pública. (Cabe resaltar que Redesquintopoder ofreció asesoría gratuita para coadyuvar a cumplir lo que manda la Ley a la Contralora en una reunión con ella y su equipo hace más de 6 meses, sin embargo, nunca nos llamaron de vuelta)

Segundo, es imperativo que la Contraloría realice una revisión exhaustiva de todas las dependencias del gobierno central para determinar si existen más casos como los de la vinculación laboral del Procurador del estado y sus familiares, en otros servidores públicos en sus mismas dependencias o en otras. Evidentemente, esta revisión exhaustiva debe terminar en un reporte de carácter público para que la ciudadanía esté informada sobre estos asuntos de interés general.

Tercero, es necesario un castigo o sanción ejemplar a los funcionarios que comenten este tipo de abusos o violentan la ley. Los tiempos han cambiado, ya no estamos en la Nueva España donde los funcionarios de alto rango contrataban a sus hijos, padres, yernos, etc, por el simple hecho de ser sus familiares. Estamos en tiempos donde los méritos son los únicos requisitos que deben tener las personas para trabajar en una entidad. No queremos más favoritismos, los ciudadanos estamos hartos de la impunidad, del abuso de poder y sobre todo, de que los funcionarios hagan un uso patriomonial de los cargos y bienes públicos, ignorando que si están ahí en el poder es porque la ciudadanía les ha encomendado una labor para el beneficio general, no particular, no el de sus familiares.

El servicio público es para servir, no para servirse y si no pueden hacerlo, es mejor que den un paso al costado para que otros asuman esta ardua tarea de servirle al público. Porque las palabras se las lleva el viento y lo que necesitamos en gente que haga bien su chamba, en palabras del Gobernador.

Monterrey, Nuevo León, México 13 de febrero de 2017
Redesquintopoder IDEA

Colaboró en este texto Juan David Corredor García