Democracia diabética: Latinobarómetro 2017

México 22 de desencanto por la democracia

Esta semana la Corporación Latinobarómetro presentó el informe del año 2017 con unos resultados preocupantes para la mayoría de países latinoamericanos. Esta ONG realiza desde 1995 un estudio de opinión sobre el estado de la democracia en la región, y en particular, algunas variables como la satisfacción, el apoyo, la confianza hacia instituciones y gobiernos, la corrupción, entre otros. En definitiva, la ausencia de liderazgos sociales y políticos es la mayor de las carencias de la región. A continuación, compartimos el siguiente análisis realizado por Redes Quinto Poder con base en los resultados arrojados por el Latinobarómetro.

Desde 2010, el apoyo a la democracia en América Latina ha venido disminuyendo y para este año se ubica en 53%. En lo que respecta a México, se perdieron 10 puntos porcentuales con respecto al año anterior, lo cual deja la baja cifra de 38%, muy por debajo del promedio regional. Y es que este país el apoyo favorable no ha superado si quiera el 60%, ya que su mejor calificación se produjo en 2005 con un 59%. En términos generales, solo tres países cuentan con peor puntuación que México, a saber: Honduras (34%), el Salvador (35%) y Guatemala (36%).

Aprobación del gobierno: el mínimo de ayer es el promedio de hoy

La aprobación del gobierno ha sido uno de los índices que más ha disminuido, según reza el Latinobarómetro. En 2009, el peor país calificado tuvo la cifra de 34%, no obstante, hoy ese porcentaje es el promedio latinoamericano: 36%. Es decir, que de 10 ciudadanos, menos de cuatro aprueban la gestión de su gobierno.

La Administración de Enrique Peña Nieto es la tercera peor calificada (20%), solo superada por la de Michel Temer (6%) y Salvador Sánchez Cerén (17%). A pesar del impeachment a Dilma Rousseff, la crisis política de este país no parece encontrar una solución cercana e incluso algunos expertos afirman que se avecina un segundo impeachment, esta vez a Temer. Sumado a esto, la economía brasileña se encuentra en un punto crítico en los que lleva dos años de recesión.

En cuanto a la situación vivida en El Salvador, el gobierno de Sánchez Cerén cuenta con un descrédito considerable, no ha logrado conectarse con los salvadoreños y además, el entorno cercano al presidente tiene algunos personajes involucrados en los escándalos de Odebrecht.

En lo que tiene que ver con México, la negativa calificación de Peña Nieto obedece a diversos factores. El primero de ellos tiene que ver con las salidas en falso del presidente mexicano y errores de comunicación política. La segunda, se asocia a la percepción de corrupción en las instituciones, con escándalos como La Casa Blanca y los dineros de Odebrecht. Tercero, la situación de orden público y los niveles de violencia aquejan no solo a los ciudadanos sino también a periodistas, estudiantes y defensores de derechos humanos.

Instituciones no democráticas: las que gozan de más confianza

Tal como el Informe País 2015 lo reveló, las instituciones no democráticas son las que más gozan de confianza por parte de los ciudadanos. El Latinobarómetro ubica a la iglesia como la institución en la que más confían los latinoamericanos, con un 65%. Los partidos políticos, al contrario, representan la institución que menos confianza les genera con un 15%. En todo caso, cabe precisar que la iglesia no es una institución democrática y no representa el Estado de Derecho.

Los partidos políticos: entre la desconfianza y los independientes

“Sin duda, el sistema de partidos está en momento de dificultad en una gran parte de los países de la región”, e incluso debilitado, y con liderazgos extra partidos (independientes). En efecto, solo el 15% de los latinoamericanos confían en sus partidos políticos. Lo anterior se ve evidenciado por un fenómeno conocido como desafección política, en el cual la ciudadanía no confía en sus partidos y por ende, evidencia una apatía que termina incidiendo en que la gente no participe en la política.

Los principales afectados, sin lugar a dudas, son los partidos políticos. Por ello, no sorprende observar que es cada vez más común que las elecciones cuenten con candidatos independientes, sin partido político. Lo anterior obedece a que el cálculo político da mayores réditos si se presenta como independiente ante el electorado, ya que no debe cargar con la imagen negativa de los partidos y así, puede desligarse de ellos. Países como Colombia han tenido una hiperinflación de candidatos independientes para la presidencia de 2018, con más de 25 competidores sin partido.
México (9%) es el tercer país con la mayor desconfianza en los partidos, tan solo superado por El Salvador (8%) y Brasil (7%). Así pues, siguiendo la dinámica regional de competir por fuera de los partidos, México tendrá (por primera vez en su historia) candidatos independientes que quieran llegar a Los Pinos pese a lo ambiguo y difuso que resulta verificar la independencia de algunos de estos candidatos.

Este análisis fue realizado por
Juan Corredor
Politólogo por la Universidad del Rosario, Colombia

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